Mi madre siempre me decía "La vida es como una caja de bon-bones:nunca sabes que te va a tocar"
Saber escuchar las propias ilusiones, saber callar cuando hay que callar las descripciones ilusionadas. Saber hablar también implica abrir el corazon. Deja de darle importancia a cosas que no la tienen y habla. Abre el oído y penetre en el corazón hasta suscitar en el asentamiento. La verdad de quien y para quien vivimos. Y saber hablar cuando hay que hablar. Hay que saber escuchar cuando hay que escuchar las propias decepciones. Los seres humanos corremos el peligro de estar cerrado a la verdad.Magnífica aventura. Esperanzas y sufrimientos.
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