Siempre supe que llegaría este día. Los papeles se intercambiaron, y ahora me doy cuenta de cómo era y soy(muchas veces). No tolero tus respuestas agresivas, tus contestaciones, tus silencios, tus mal humores durante toda la tarde, tus reproches. Y pensar que siempre fui así con vos y nunca me dí cuenta. Es decir, sabía cómo te trataba pero no como se sentía. No sé que te pasa, te pregunto y tu respuesta es nada con una cara de ojete que cualquier persona a cien metros se daría cuenta-tal cual respondía yo- Te digo que no soy estúpida, que estoy grande y que me doy cuenta de las cosas. Sin embargo me respondes con un silencio, pero mierda, ¿acaso te comieron la lengua los ratones? Podés hablarme, o directamente responderme, después decís que no me preocupo por vos. Claro, el tema es que cada uno ve lo que quiere. Y vos preferís ver eso, y yo, como tal que soy, tampoco te lo demuestro, pero ¿sabes por qué? Porque hay un refran que dice "de tal palo, a tal astilla"
¿Te suena?


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