Antes que nada quiero agradecer a petu por darme su cuento, al final, les hice las modificaciones para que se adapte a las consignas pedidas jaja Te amo amiga, y sinceramente gracias(L)
Días de arrepentimiento
Él era un joven apuesto, de unos diesiciete años, se llamaba Federico y era el típico chico carilindo del colegio, el que todas mueren por el, y Ángeles era una de ellas. Jugaba al rugby y poseía unas manos muy ágiles ya que tenía talento con la guitarra eléctrica. Era alto, y muy fachero. Llamaba la atención de todas las chicas, con esos ojos azulados intensos que atrapaban a cualquiera, y su melena lacia color rubia, con la cual aun más llamaba la atención, ya que esta la movía constantemente hacia el costado derecho. A pesar de todo, era un chico tímido. Sus padres tan cuidadosos y estrictos, querían un hijo perfecto sin importarles cual sea la forma de obtenerlo. Creían que todo lo que hacían por él era lo mejor, sin importarles si a su hijo le gustaba lo que hacía o no; y así era como Fede solía callarse cuando algo le molestaba.
Por su lado, Ángeles, moría por entregarle los cien besos guardados en el cajón, por darle las cincuenta cartas que le había hecho (No exagero, eran cincuenta) o simplemente porque Fede le dijera un simple "Hola". Soñaba, se pasaba las noches imaginando que eran parejas, con hijos y que vivían felices.
Un día Ángeles, no aguantó más, explotó de rabia y de tristeza. Tenía una bronca terrible con una de sus mejores amigas, Candelaria. Ni hablemos de ella, era hermosa, rubia de ojos verdes, y le encantaba llamar la atención de los chicos (Debo admitir que lo lograba). No era muy alta, pero poseía un físico de una joven de dieciocho años aproximádamente, mientras que ella apenas tenía tan solo quince. Era presumida; solía juntarse con un grupo de chicas igual que ella, esas que se creen las más divas de todos, aunque tambien se juntaba con otras amigas con las cuales era extremadamente falsa. Bueno continuo... tenía bronca con Cande, porque ella misma, se había encargado de besar a Federico adelante de Ángeles. Se sentía destruida y con demasiada impotencia, al no poder decir nada, por el simple hecho de que las cartitas y dibujitos de "Ángeles y Federico ♥" No existían, eran solo papeles, y más papeles.
Ángeles al no saber como reaccionar a esto, pasó dos días en su casa sin comer, llorando, escribiendo en su cuaderno textos que hablaban de desamor, de tristeza, de soledad, de bronca, y de muchos sentimientos más que ella sentía, y sin hablar con Candelaria, mientras ésta, le contaba a todo el colegio de lo sucedido. Nadie (Y cuando digo nadie, es nadie) se preocupaba por Ángeles, nadie le preguntaba por qué lloraba, o un insignificante "¿Cómo estas?" para que ella se sintiera apenas un poco mejor y pudiera sentir que alguien, al menos alguien se preocupaba y trataba de ayudarla con su inmenso dolor.
Pasaron los días y Ángeles, se podría decir, que ya estaba de pie, o por lo menos ya comía, y pasaba más de tres horas sin llorar, sin escribir esos textos tan sarcásticos que solía escribir en sus noches de soledad(debo admitir que era muy buena para escribir), que le servían para desahogar sus penas y angustias.
Pero siempre fue así, ella era la que terminaba llorando, los demás se reían y después todos olvidaban lo que había pasado. Esta vez, Ángeles quiso que sea distinto, por lo tanto...
Se levanto un sábado a las diez AM. y salió de compras, fue a la peluquería y a un spa de la ciudad. Se compró anteojos, remeras llamativas, jeans. Mientras que su cabello tenía un corte a la moda se podría decir, rebajado en capas con flequillo al costado. Estaba verdaderamente hermosa. Era otra, cambió. Ángeles, esperó al lunes, su cambio no había terminado aún...
Lunes 11/8: Ángeles llegó al colegio (Hay que aclarar que más de uno en el camino le chifló, y ella escuchó la voz de varios chicos sorprendidos). Una vez adentro decideó hablar con Candelaria, se armó un diálogo, mas o menos, así:
- Tenemos que hablar Candelaria
- Si... ¿Qué pasa Angie?- La muy descarada hacia como si nada hubiese pasado
- ¿Por qué lo besaste adelante mío? Sabes bien que me gusta, ¿Querías hacerme mal? ¿Qué clase de amiga sos? Explícame, porque no entiendo nada...
- Que linda estas Angie... pero me quiere a mí, y aunque la mona se vista de seda mona queda, ¿No te parece? -Por dios, cada una de sus palabras le dolía muchísimo a Ángeles-
- Si, mona queda, pero esta mona no es mas tú amiga. Olvidate de mi, y perde cuidado de que sea tuyo, eso esta por verse...
- Bueno, ¿Quién te queria como amiga?
Luego de terminar este maldito diálogo, Ángeles había vuelto a llorar, sintió que cambiar por fuera no la había hecho cambiar por dentro, no la había hecho lo suficientemente fuerte para soportar cada palabra de Candelaria, así que decidió ir al pasillo del colegio, ahí nunca había nadie ya que era un lugar muy solitario; a llorar y descargar su dolor, solo ella y su conciencia...
Una vez allí Ángeles, comenzó a llorar como nunca había llorado, sentía que con llorar no le alcanzaba, lloraba más y más fuerte, pero no alcanzaba, necesitaba algo más. En ese instante Ángeles recordó que tenia una tijera en su mochila, la agarro y sin pensarlo, así es... se cortó, se hizo 3 veces una F (Tres, por los meses en que lo conocía, menos mal que no fueron más). Una vez que terminó, mejor dicho, cuando estaba haciéndose su última F, apareció Federico, ella quiso huir, correr pero se sentía muy débil como para poder levantarse, Fede le dijo:
-¿Por qué lo haces? ¿Me quieres lastimar más? No sabes cuanto me duele cada una de tus lagrimas, y mucho mas esto. Me importas Ángeles, y no le creas a lo que te dice Cande, ella me besó, juro que nunca quise que llegaras a este extremo, pensé que tenias limites, que te sabias controlar. ¿Por qué Ángeles?
- Por vos, ¡déjame en paz tarado!
Eso fue todo, fue la primera y ultima vez que hablaron... al día siguiente Ángeles no fue al colegio, no fue a su casa, desaparecó... Ángeles murió, murió de dolor. Murió de amor...
Y por lo que supe... se comentaba que Federico había dicho unas palabras, que si se las hubiera dicho solo dos días antes todo hubiese cambiado...
- No me lo voy a perdonar nunca, te amo Ángeles...
Lágrima


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